Toda historia inicia en algún momento importante en la vida de alguien , en un trágico escenario o quizás en un acontecimiento inesperado en la vida de esa persona.
La cual no imagina lo que esta por pasar, no cree que algo cambiara, o que abra algún cambio, mismo que penso nuestra pequeña niña de caperucita roja.
Todo esta trágica serie de sucesos dio su inicio un día, uno normal, uno que seria recordado por siempre por la gente de Amity Ville, pueblo que parece atraer muchos sucesos inexplicables.
Con 12 años 3 meses 2 semanas 5 días 13 horas y 2 minutos de vida la pequeña niña de caperucita roja entro en uno de sus rutinarios viajes a la tienda de curiosidades la cual ella con cierto cariño y sarcasmo solía llamar la Mercado de Pulgas.
Llego al lugar utilizando esas lúgubres ropas que tanto amaba, ella decía que fue una influencia mayor la que la obliga a tener esos gustos, ya sea su gusto por ver a La Familia Adams en la televisión cuando era niña o su fascinación por Frankenstein y sus adaptaciones al cine.
Pero como toda persona tenia otras fascinaciones como la de leer durante horas o coleccionar todo tipo de juguetes cuya fascinación la atrae al Mercado de las pulgas cada día desde que recuerda.
Ya adentrándose en la tienda ella pensó Quizá compre la versión antigua de He-man con Skeletor o mejor me decida por la versión articulada de Marduck dios del sol``
Sonreía la pequeña caminando por el lugar, pensando, decidiendo, contemplando, idealizando, cuando de repente algo que no espero en ningún momento de su vida sucedió: Alguien la llamo.
-Oye!
Ella voltea pero nadie esta. Piensa en ese momento ´´Debo de dejar de ver esas maratones de dos días de Friends, tanta televisión pudre la mente`` y al pensar sigue revisando la tienda cuando de repente . . .
-Estoy acá! Mírame!
Al voltear la pequeña mira algo extraño. Uno de los juguetes le estaba hablando pero no era un juguete normal tenia una sonrisa, no mas que eso, era una sonrisa torcida, no parecía algo normal, sus ojos eran blancos, vacíos, de ese tipo de ojos los cuales no quieres ver nunca mas, incluso el en si era algo unico, estaba hecho cuidadosamente a mano, utilisaba un cabello largohasta altura bajo las orejas, y su boca esta cocida, el era algo que no se ve muy seguido hoy en dia.
La impresión que llego a tener fue distinta a la de una persona normal, claro, si la niña siempre imagino como seria si uno de sus juguetes le hablara por lo cual no se siente extrañada del suceso.
-Quien eres?- Pregunta la niña.
-Permíteme presentarme, mi nombre es Morty y a partir de ahora viviré contigo.
-Y por que debería permitirte vivir en mi casa?- Respondió la pequeña al pequeño muñeco.
-Tengo formas de persuadir a la gente, tales como acecharles en sus sueños, o por lo contrario no permitirles dormir gracias a sus pesadillas, o realizando esas pesadillas y temores en esta realidad
Ante tales amenazas la niña responde – No creas que eso me asusta, la realidad es que yo no duermo desde hace mucho, hay demasiadas cosas por hacer como para pasar horas tirada en una cama como si muriera una vez todos los dias, por ende no me asusta lo que hagas, no me interesa.
-Pero acaso-responde el muñeco-no tienes temores? No hay algo que cambiarias en tu vida? Dime algo…no estas harta de vivir una vida de soledad?
Ante esto la niña de caperucita roja no emite sonido alguno. Solo toma al muñeco como a un juguete cualquiera y con cierta decisión llega hacia donde se encuentra la caja y dice al empleado de la tienda con indiferencia ´´ me llevo este``.
Y ya habiendo pagado 3 dólares por su no tan buena adquisición, la niña se dispuso a viajar de vuelta a su casa, ya que el suceso le había quitado el animo para seguir en sus deseadas compras.
Ya adentrándose la noche llegaron a las cercanías de la montaña, la cual era de un aspecto algo solitario, en la cual en cierta colina cercana se encontraba una enorme mansión.
Esta era de gran tamaño y se veía que no había sido habitada desde hace mucho tiempo y que había sido descuidada por los últimos años. Dando le un aspecto que la gente suele describir como inquietante``. Pero tal lugar en su época fue de gran belleza, contaba con una vista excepcional, ya sea desde la mansión o en el pie de la montaña mirando hacia ella, ya que posicionada en la parte mas alta de la colina podía verse como un edificio imponente en cierta forma.
La pequeña niña se dispuso a entrar a la casa, largos caminos, algunos tramos, cuestas, y luego interminables escalones para llegar a la entrada de la casa
-Debería poner un ascensor- pensó la niña al buscar las llaves de la casa un uno de sus bolsillos.
-Es este el lugar donde viviremos?- Pregunto Morty el muñeco a la niña
-Pues es donde yo vivo! Los parásitos no se consideran habitantes en mi casa.
Una vez que la pequeña abrió la puerta se pudo contemplar un lugar solitario, descuidado, como esas casas de horror que se ven en las ferias, y con razón que la gente tenia miedo de habitar ese lugar. (claro que era la casa de la pequeña y no podrían habitarle aunque lo quisieran).
-Vaya si te tienes un buen lugar para vivir. El ambiente es de mi estilo debo agregar.
Claro, un poco sucio para mi gusto.
-Si, he pensado en limpiar el lugar un poco, pero la realidad es que no quiero, no veo cual sea el punto si se ensuciara de nuevo.
-Cierto, no hay nada peor que perder el tiempo de esa manera.
Ya pasada la tarde la pequeña decidió proseguir en sus pasatiempos, tales como ver la televisión, dibujar, escribir pero de estos el que disfrutaba mas el de leer
La lectura era lo que mas disfrutaba a parte de coleccionar juguetes. Los libros le permitían poder viajar a otros mundos sin salir de su hogar, e incluso lograr cosas impensables para ella.
Pero en la mayoría de los casos le gustaba mas el anelo de una vida mejor . . .